Prontuario de Fobia Social: Asociación Mundial de Psiquiatría

Prontuario de Fobia Social: Asociación Mundial de Psiquiatría

Prefacio:
La fobia social es una alteración muy frecuente con una incidencia a lo largo de la vida de un 10 a un 16 por ciento, y con un 3 por ciento de la población afectada en cada momento. Es un trastorno grave y difundido que provoca un sufrimiento significativo y un deterioro socioeconómico. La dificultad que experimentan los afectados para enfrentarse con las situaciones sociales tiene un impacto negativo importante en su vida y actividad laboral. Inevitablemente, la alteración limita el potencial de empleo e ingresos de gran número de personas.
Existe evidencia de que la fobia social conduce a diversos estados secundarios de comorbidez, los más graves de os cuales son el alcoholismo y el abuso de las drogas. Muchos afectados se entregan al alcohol o a las drogas inicialmente en un intento de enfrentarse a situaciones sociales necesarias, y el alcoholismo secundario aparece unos años después. Un tratamiento temprano apropiado de la fobia social sería una de las estrategias más eficaces para la prevención del abuso secundario de alcohol y drogas.
En los países occidentales la fobia social provoca importantes costos directos a los servicios sanitarios, especialmente cuando aparecen estados secundarios de comorbidez. Se ha hallado que la fobia social responde bien al tratamiento, y estudios recientes han determinado la efectividad de los RIMA, los IMAO, y los tratamientos del comportamiento. No obstante, el público necesita educación acerca de la alteración y la disponibilidad de tratamientos efectivos. La Asociación Mundial de Psiquiatría ha considerado su programa educativo en la fobia social como un trastorno importante en cuanto a la salud humana en que las recompensas de la educación y el tratamiento apropiado serán mayores para el afectado, el médico que lo trata y la sociedad en general.
J.A. Costa e Silva, Presidente, Grupo de trabajo de fobia social de la AMP
Introducción
En los últimos años ha habido un incremento espectacular en la cantidad de investigación realizada en la fobia social.Durante este tiempo ha progresado de ser un trastorno casi olvidado hasta considerarse una alteración de la ansiedad bien conocida, que se reconoce como la causa de difundidos sufrimientos y discapacidades.
Originalmente considerada una alteración relativamente rara, la fobia social se cree actualmente que afecta al menos a una persona de cada diez en algún momento de su vida.
Los afectados tienen un considerable riesgo de comorbidez con trastornos tales como depresión profunda, agorafobia y trastorno de pánico. Muestran una elevada incidencia de abuso de alcohol y estupefacientes, y tienen una probabilidad de suicidio casi doble que la población general.
Buena parte de estos perjuicios y aflicciones podrían evitarse si la alteración fuera diagnosticada antes y atacada más eficazmente. Por desgracia, la fobia social se encuentra actualmente subdiagnosticada y subtratada. Se ha estimado que menos del 25% de los afectados por la fobia social reciben tratamiento. La mayoría de los que reciben asistencia médica son sometidos a terapias inadecuadas.
No obstante, los criterios diagnósticos para la fobia social se han vuelto cada vez más prácticos y precisos en los últimos años. También se han realizado avances en su tratamiento. Por tanto, Ahora es posible que los médicos tengan mucha más confianza en sus diagnósticos de fobia social y ofrezcan verdaderas esperanzas de una terapia efectiva.
Esta publicación pretende consolidar estos avances de la investigación en una guía práctica para ayudar a los médicos en ejercicio a reconocer, diagnosticar y tratar la fobia social.
Epidemiología
La fobia social es un trastorno difundido y discapacitante. Si no se trata, es una enfermedad invalidante que acomete al principio de la adolescencia y puede continuar durante el resto de la vida del afectado.
La fobia social parece no discriminar mucho entre los sexos ni entre clases sociales. Sin embargo, sus efectos perjudiciales para la educación, el rendimiento en el trabajo y la capacidad de formar relaciones de los afectados conduce a que se presente con más frecuencia en personas solteras de medios económicos reducidos.
Incidencia
A principio de los años sesenta, cuando se introdujo por primera vez la expresión fobia social, se consideraba una alteración relativamente rara. Sin embargo, a medida que los criterios diagnósticos y los instrumentos de entrevista se han perfeccionado en los años recientes, se ha reconocido que la fobia social afecta al menos a una de cada diez personas en algún momento de su vida.
Recientes estudios europeos han estimado la incidencia de la fobia social a lo largo de la vida entre el 9.6 y el 16 por ciento. Esto coincide en líneas generales con la estimación equivalente en los Estados Unidos del 13,3 por ciento. Aproximadamente el 3 por ciento de la población norteamericana sufre fobia social en cada momento.
Edad de la aparición
La fobia social tiende a presentarse a edad muy temprana, frecuentemente durante la adolescencia (véase figura en la página siguiente). Aproximadamente el 40 por ciento de las fobias sociales aparecen antes de los diez años, y un95 por ciento antes de los veinte. Esta aparición temprana puede provocar grades problemas de desarrollo.
Diferencias culturales
La fobia social y/o síndromes similares se han encontrado en casi todas las culturas estudiadas. Sin embargo, la presentación, reconocimiento y diagnóstico del trastorno varían claramente entre diferentes sociedades. Los estudios epidemiológicos sugieren que la fobia social tiene mayor incidencia en las culturas occidentales que en las orientales. Esto, sin embargo, puede deberse a que algunas culturas consideran el temor a las situaciones sociales como un rasgo de personalidad más que una alteración tratable. Los japoneses emplean el término Shinka Shitsu para designar la timidez extrema. Muchos tipos de personalidad Shinka Shitsu pueden estar sufriendo en realidad fobia social.
Situación económica
Las limitaciones de la fobia social tienen inevitablemente un efecto sobre la situación económica de los afectados. Los afectados por la fobia social se encuentran, en general, en un nivel de ingresos más bajo que los controles, y más del 20 por ciento dependen económicamente de pagos por invalidez o beneficencia.
Distribución por sexos
Según los criterios diagnósticos del CIE-10, la fobia social difiere de la mayoría de las demás fobias en que es igualmente común en hombres y en mujeres.
Algunos estudios comunitarios han hallado una incidencia mayor en mujeres que en varones, aunque el patrón no se repite en nuestras clínicas.
Puede ser que los varones tengan más probabilidades que las mujeres de usar estrategias de compensación, como el alcohol. Esto podría conducir a una subestimación de la fobia social masculina en investigaciones comunitarias.
Igualmente, las mujeres podrían estar subrepresentadas en las muestras cínicas a través de sus mejores oportunidades de evitar situaciones de fobia social. Una ama de casa que permanece en su hogar todo el día tal vez nunca busque tratamiento y por tanto quedará excluida de los datos clínicos.
Estado civil
El efecto perjudicial de la fobia social sobre la capacidad de una persona de relacionarse con otras está bien ilustrado por el hecho de que los afectados por este trastorno tienen significativamente menos posibilidades que los controles sanos de vivir con una pareja (véase tabla en la página siguiente).
Educación
La mayoría de los grandes estudios epidemiológicos han hallado que los afectados por la fobia social tienen más probabilidades que los controles sanos de vivir solos, tener escasa educación y ser económicamente dependientes.
Carga de la fobia social
Si no se trata, la fobia social puede conducir a un elevado riesgo de morbilidad, alcoholismo, abuso de drogas y suicidio. Estas graves consecuencias arrojan inevitablemente una grave carga sobre los afectados, sus amigos y familiares y sobre la sociedad en general.
Carga personal
La fobia social es un trastorno extremadamente incapacitante; al menos tan incapacitante como el trastorno de pánico y asociado a un deterioro similar al de otras alteraciones psiquiátricas crónicas como la depresión.
La incapacidad de funcionar en situaciones sociales y la tendencia a evitar tales situaciones si es posible tienen un grave impacto perjudicial en la vida personal, académica y profesional de los afectados.
Hasta nueve de cada diez pacientes tratados de fobia social afirman que su trastorno ha tenido un efecto perjudicial sobre su rendimiento en el trabajo. Más del 50 por ciento afirman haber usado alcohol y benzodiazepinas para reducir la ansiedad en las situaciones sociales en que se obligaron a participar.
Los afectados de fobia social tienen más posibilidades que la población general de:
- Ser solteros
- Tener menos educación
- Ser económicamente dependientes
- Tener menos nivel económico
- Sufrir trastornos psiquiátricos adicionales
- Pensar en suicidio
- Suicidarse
- Tener un historial de empleo inestable
- Estar socialmente aislados




















Me pareció muy Explicativo y Específica la información del Artículo. Muy Bien!